Tamdeen Square Residences

La parcela se encuentra en una futura nueva área urbana al sur de Kuwait junto a la autopista 30 que discurre paralela a la costa del golfo pérsico, en donde el planeamiento prevé una zona de uso mixto combinando la construcción de áreas residenciales de baja densidad y zonas comerciales con edificios residenciales enfocados hacia el mar. Habrá, así, seis torres destinadas a ser un hito urbanístico en la zona. La propuesta de AGi para desarrollar tres de estas torres pretende dotar al complejo con un sentido de unidad de forma que puedan ser reconocidas como una sola, aunque conservando su propio carácter, según petición del cliente. Se exigía también un mínimo de tres plazas de aparcamiento por apartamento y otras instalaciones comunes como piscina, gimnasio, zonas multiuso, etc, que suponían un importante aumento de la superficie construida a sumar a las viviendas. Dada la cercanía con la costa, el nivel freático representa un serio problema constructivo y económico a la hora de  soterrar todo este programa adicional, y dado dichos usos no computan en la edificabilidad, se optó por elevar las torres sobre un basamento que alojara ese programa, permitiendo conseguir esa sensación buscada de unidad en la escala urbana. Cada una de las torres consta de unas 90 viviendas a razón de tres viviendas por planta, de manera que cada una de ellas goza de su propio núcleo de comunicaciones. Una zona de servicios comunes a las tres viviendas en la parte central de cada torre conecta los apartamentos y permite alojar las zonas de instalaciones, entrada para el servicio, etc. Este esquema funcional permite conservar ciertas formas tradicionales de habitar en la vida kuwaití (la separación total de recorridos entre las zonas vivideras y el servicio) que generalmente suponen un consumo en superficie útil de la vivienda difícil de sostener, dado el gasto económico que eso supone y la falta de terreno construible que empieza a notarse en el país. Las estancias principales de cada vivienda están situadas mirando al mar, con vistas sobre el golfo, mientras que las zonas secundarias se sitúan hacia la fachada opuesta. El área existente entre la parcela y la autopista se ha anexado al proyecto, planteando un jardín urbano con algunas plazas de parking que establece una barrera verde entre nuestro edificio y la ruidosa vía, proporcionando así un entorno agradable para las zonas de uso común que vuelcan hacia este espacio.
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