Nos complace compartir nuestra propuesta para el concurso para la ampliación del Instituto de Educación Secundaria Valle de Piélagos en Renedo, Cantabria.
La arquitectura educativa ocupa un lugar especial en nuestra práctica. Abordamos estos proyectos, en gran medida de promoción pública, desde una economía de medios que permite un enfoque estricto hacia el bienestar estudiantil y la sostenibilidad.

Ampliación del IES Valle de Piélagos en Renedo, Cantabria
Implantación
El concurso para la ampliación del Instituto de Secundaria Valle de Piélagos implicaba el diseño de un aulario exento y de una sola planta, sumando seis aulas al instituto existente. La implantación y la relación con la luz supuso la estrategia principal del proyecto. El nuevo edificio se posiciona adyacente al ala noroeste del centro existente—la única zona no afectada por el riesgo de inundación. En lugar de crear un volumen monolítico, fragmentamos el diseño en dos bloques desfasados, evitando la zona inundable y rompiendo con una sensación de repetición para hacer más amable el espacio.
Orientación y control solar
El acceso se produce a través de un generoso porche cubierto donde esperar y reunirse—transformando una necesidad funcional en un momento de calidad espacial.
Dentro, los espacios de comunicación son quebrados, evitando largos pasillos sin aumentar significativamente la huella del edificio. En el lado este, propusimos una conexión cubierta con los edificios existentes.
Al orientar cuidadosamente el edificio hacia el sur, el máximo número de aulas reciben abundante iluminación natural durante todo el día. Los aleros moderan el calor estival y controlan la radiación solar a través de las ventanas. Voladizos profundos protegen de la lluvia y de la luz cuando el sol está en su punto más alto, mientras que elementos verticales entre ventanas previenen el sobrecalentamiento por la exposición solar oeste durante las horas de la tarde.
Eficiencia energética
Las superficies de cubierta, con sus suaves pendientes orientadas hacia el sur, integran paneles fotovoltaicos para la generación de energía in situ, asegurando que una parte sustancial de la demanda eléctrica del centro provenga de fuentes renovables. La orientación solar a sur maximiza la captación energética a la vez que otorga al edificio su perfil característico.
La propuesta se adhiere a los estándares PassivHaus. Es un edificio compacto y térmicamente eficiente con ventanas que maximizan la luz natural y minimizan las pérdidas de calor. Ventilación forzada con recuperación de calor, y aerotermia se eligen como sistemas que reducen drásticamente la demanda de calefacción. El suelo radiante tiene además sus beneficios para la salud: evita corrientes de aire y variaciones térmicas en las aulas, que podrían causar incomodidad y distracción en los estudiantes.
Estrategia material
El diseño armoniza el uso de hormigón y madera, aprovechando las cualidades inherentes de cada uno: resistencia y durabilidad junto con sostenibilidad, ligereza y eficiencia constructiva.
Seleccionamos un sistema estructural mixto que utiliza cada material donde mejor se desempeña. Los muros de hormigón se elevan desde la cimentación hasta una altura suficiente para proteger la madera del contacto con el terreno. Por encima, vigas y pilares de madera completan el volumen. Esta estructura ofrece múltiples ventajas: sostenibilidad, rapidez de construcción, flexibilidad de diseño, resistencia y durabilidad, y peso estructural reducido.
La cálida materialidad de la madera, junto a las suaves pendientes de las formas de cubierta, impregna el proyecto con una sensación de confort y pertenencia dentro del impresionante paisaje cántabro. El entorno educativo se siente a la vez arraigado y liviano, duradero pero acogedor—cualidades esenciales para espacios dedicados al aprendizaje y el crecimiento.
Deja un comentario